El siguiente cuento es el capítulo 14 de la serie “M & L”, que se inicia en: “Casa montonera”, cuento publicado en mi libro # 12: “Material subversivo”; tiene su segundo capítulo en. "Mora", cuento publicado en mi libro # 17: “Llamamiento a la violencia”; el tercero se llama: “Hechicera americana”; está publicado en mi libro # 20: “Ni olvido ni perdón. REVANCHA”, el tercero bis, se llama: “María Clara: ex combatiente”; está publicado en mi libro # 19: “MATAR MORIR VIVIR”, y los que van del cuarto al decimotercero, se encuentran todos en mi libro # 22: “Hechizo… de concha americana”.
-Palabras: 3.585-
Año 2004.
El día anterior, había sido para mí, sublime y trágico; sublime, porque lo sublime era constante en compañía de Mora, y trágico, porque había matado a una persona, y a ese gravísimo hecho, se sumaba el malestar producto de mi desconocimiento respecto de quién era aquel a quien yo, había dado muerte; por supuesto que habría podido preguntárselo a mi novia, pero no lo hice; ¿por qué? Porque asumía que lo que yo debía saber, ella me lo revelaría cuando correspondiera, ya que aun considerando tener yo, la posibilidad de guiar el curso de mi vida, por el deslumbramiento y la atracción álmico-sexual, que Mora me generaba (cosa que me ocurrió desde la primerísima vez que la vi y que, con el paso del tiempo, lejos de disminuir, no haría otra cosa que aumentar en intensidad), había decidido dejarme por ella, llevar, y como parte del sentido de las cosas (por no decir, TODO él), se encuentra en el misterio y en la sorpresa, prefería no saber adónde me llevaba, de ahí mi ausencia de preguntas sobre el hecho en cuestión, y sobre muchas otras cosas, y sí que fue para mí, sorpresivo, el destino de la madrugada del pasado día, ya que tras mi chica estacionar el Renault 4 que manejaba en medio de la noche, en una zona semirural, y del mismo, descender, mientras yo dormía en el asiento trasero, sus pasos, que evidenciaban desesperación y que desde el auto escuché acercarse, me despertaron abruptamente; seguidamente bajé del vehículo y tras verla forcejear con un tipo de algo más de 50 años (sobre cuya cintura había un arma de fuego), y ser por éste, golpeada, me vi en la necesidad de recurrir a la violencia extrema, lo cual, implicó el uso de un revólver con el cual, al agresor de Mora, ultimé.
Las horas pasaron y seguí sin saber quién había sido aquel a quien yo, había matado, lo que sí supe sin que mi novia me lo dijera, fue lo que había pasado un rato antes, dado que, una vez en el auto rumbo a nuestra vivienda, la besé en los labios (uno de ellos, sangraba), y tragué su sangre; una vez hecho esto, tuve una visión en la que vi a Mora acercarse a la casa del tipo llevando un recipiente con combustible para después, derramarlo en el frente de su vivienda; seguidamente la vi encender un fósforo y arrojarlo, provocando así, un incendio; después la vi romper con una piedra el vidrio de una de las ventanas de la casa y correr de vuelta hacia el auto;…Evidentemente, la idea de Mora no era matar a quien ella sabía, único ocupante de esa vivienda, de ahí que haya tirado una piedra para romper un vidrio y que así, el tipo pudiera advertir el fuego y saliera del lugar; el objetivo era hostigarlo en represalia por cosas que él, había hecho, sin embargo, los acontecimientos se sucedieron de un modo que culminó en su muerte.
Pese a saber todo esto, como ya expresé, yo desconocía totalmente quién era la persona cuya casa, Mora había incendiado y a la cual, yo había matado.
Amanecer y lo que viene después
Mientras regresábamos en auto a nuestra vivienda, amanecía.
Una vez en la casa que ocupábamos (situada en Matienzo 31, Quilmes), nos acostamos y nos abrazamos, y así nos quedamos durante horas; fue la única vez que, estando despiertos, estuvimos tan cerca durante tanto tiempo, sin relacionarnos sexualmente (más de veinte años pasaron ya del hecho, y nunca volvimos a estar así de cerca tanto tiempo sin contacto sexual).
No hablamos siquiera una palabra del hecho, durante todo el día.
Noche que alumbra
La noche de ese mismo día, tras regresar de nuestros respectivos trabajos a nuestra vivienda, volvimos a acercarnos del modo sexual, acostumbrado: Mora (que acababa de sacarse el calzado y el pantalón) me besó en los labios. Yo la besé. Nos besamos. Yo le saqué las prendas superiores (la exterior y la interior), le di besos de lengua en los pechos durante un rato y seguidamente, tras ella poner sus manos en mi pantalón, en inequívoca indicación de que me lo bajara, y yo, así hacerlo para después, ser ella quien bajara la prenda que debajo del mismo, se encontraba, me pasó su hermosa lengua por la piel que recubre mis testículos mientras mi miembro erecto, empuñaba (erecto estaba, desde antes de que me bajara la ropa interior); después lo metió en su ferviente y lujuriosa, boca, y con extrema avidez, lo succionó; la succión que Mora realizó, duró varios minutos; tras el primero, durante el cual, ella, que estaba unilateralmente arrodillada mientras yo permanecía erguido, procedí a sentarme en la cama mientras ella seguía chupándome; poco después, se sacó velozmente la bombacha y se puso de pie sobre la cama para seguidamente arrodillarse sobre mí, situando su hipervelluda vagina frente a mi rostro; una vez hecho esto, empujó mi cabeza con su pelvis, llevándome así, a quedar acostado boca arriba; desde esa posición, durante varios (y GLORIOSOS) minutos, mi lengua pasé por su hermosísima vulva, cuyo fuertísimo gusto, me extasiaba cada vez más; después de amar a dicha sublime parte de su cuerpo con la lengua, Mora puso sus manos sobre mi pecho y, con sus piernas abiertas, desplazó su tren inferior hasta que su sexo estuvo en línea con el mío, entonces, en ella me hizo entrar.
Ingresar al esplendidísimo cuerpo de esa mujer, era adentrarse aun más, en el paraíso que su sola presencia, creaba; así era, y así sigue y seguirá siendo.
En diversas posiciones se dio la unión sexual entre nosotros durante varios minutos, mientras nos expresábamos amor con palabras repetidamente pronunciadas.
Tras eyacular dentro de la vagina de Mora, a su lado me acosté, y durante horas permanecí abrazado a esa mujer de hermosa y oscura, piel AMERICANA, a la cual, sólo el nefasto racismo, lleva a negarle tal título.
Lucidez total || Trasnoche
Mientras me encontraba en la cama junto a Mora, en cierto momento (que fue de vigilia), mi visión empezó a alejarse de la habitación en que estábamos; de pronto me vi acostado en la parte trasera del Renault 4, durante la madrugada del día anterior, y volví a ver la escena en que Mora incendiaba la casa del tipo que yo terminé matando, pero la visión no concluyó ahí: así como ya me había ocurrido previo a generar una acción que indujo al suicidio a un militar represor de la última dictadura de apellido Madariaga, como si delante de mis ojos tuviera un filme en modo retroceso, vi imágenes de la vida del hombre en cuestión, que correspondían a años pasados, cada vez más lejanos, hasta que el modo retroceso, cesó, en algún día de fines de marzo de 1976.
1976; poco después de iniciado el último gobierno de facto
En la casa operativa montonera, situada en 25 de Mayo 112, Quilmes, había 10 montoneros fuertemente armados; el armamento estaba compuesto por fusiles, armas cortas y granadas de mano.
Los combatientes habían llegado un rato antes al inmueble, y tras cenar alegremente, se disponían a dormir, algunos, y a vigilar, otros; el hecho de que esos otros, vigilaran, no sirvió para lograr que los ocupantes de la casa, escaparan, tras ellos advertir la llegada de vehículos militares y policiales, ya que los mismos eran muchos y habían rodeado toda la manzana; la escapatoria era imposible; ¿qué quedaba entonces por hacer? Morir, y, en el mejor de los casos, previamente, matar, y así fue que ocurrió en mi caso y en el de mi pareja.
Ulises y Elena, que éramos Mora y yo, en nuestras encarnaciones inmediatamente anteriores a las actuales, tras empuñar armas, lograron causar algunas bajas a los enemigos (así como también lo había logrado al menos, otro montonero), pero los guerrilleros no pudieron con todos los terroristas del estado y fueron muertos allí mismo, algunos, y secuestrados y llevados a centros clandestinos de detención, otros, para, tras un periodo espantoso, ser finalmente asesinados.
Uno de los represores del estado que de dicho operativo, participó, fue llamado por uno de sus correpresores: “Mondino”, y era el mismo al que, 28 años después, yo maté.
Además de, en el hecho ya referido, vi a Mondino, que era un agente de la SIDE, participar de otros hechos terrorificos; lo vi claramente bajar de un Ford Falcon junto a otros represores, casi llegando a La Pampa y Arribeños, Capital Federal, el 9 de agosto de 1976, y secuestrar a los diplomáticos cubanos: Jesús Cejas Arias y Crescencio Galañena Hernández, y al militante del MIR de Chile, Patricio Biedma; lo vi a Mondino infligirle tormentos a ellos y a otros detenidos-desaparecidos, en el centro clandestino de detención, denominado: “Automotores Orletti”; lo vi también participar del proceso de desaparición de sus cuerpos metiéndolos a tambores a los que les agregaron arena y cemento, para después, arrojarlos al río;… ...Todo esto, recién en la década del 2010, tras encontrarse los cuerpos, quedó judicialmente acreditado; a los esclarecimientos de estos hechos, contribuyó un informe desclasificado de la CIA en el cual, el yanqui Michael Townley, que pertenecía a la DINA (policía secreta de Pinochet, que era básicamente, una sucursal de la CIA), informaba sobre esto a la agencia de inteligencia yanqui, ya mencionada; este agente del imperialismo, había sido enviado al país, para participar de la perpetración de los ya referidos, crímenes.
Townley, durante su carrera como sicario internacional de la DINA y de la CIA, tuvo “trabajos” resonantes, como ser: el asesinato en 1976, del ex funcionario del gobierno del derrocado presidente chileno, Salvador Allende, Orlando Letelier, en Washington; él mismo admitió haber sido uno de los que puso en su auto, la bomba que le causó la muerte a él y a su acompañante, Ronni Moffitt; previamente (en el año ‘74) había matado en Argentina, también con una bomba puesta en su auto, a quien fuera Comandante en Jede del Ejército de Chile durante el periodo de Allende, Carlos Prats, y a su mujer, Sofía Cuthbert.
Mondino lo tenía de ídolo a Townley, dado que tenía por sueño, “trabajar” para la CIA, y a su correpresor yanqui, en una oportunidad se lo manifestó; éste último le dijo que, con el trabajo para la Secretaría de Inteligencia del Estado argentino, que estaba haciendo, ya estaba trabajando para la CIA; y no faltó a la verdad.
El conocimiento de cosas como las que expuse, hace que no sea en absoluto misterioso el motivo por el cual, muchos jóvenes decidieron conformar grupos armados para combatir a las autoridades, y hasta a uno lo lleva a no entender por qué los grupos contrarrepresores, no surgen más seguido, dado que la represión injusta (ya sea legal o ilegal) perpetrada por las autoridades, es permanente.
Todo lo que acabo de referir, pude saberlo producto de la capacidad extrasensorial que Mora tenía, y que hacia mí, expandía.
Tras conocer quién era la persona a la que yo había sacado de este plano, experimenté un deshacerse inmediato de todo remordimiento. Esto me llevó a decir:
-Mondino:… te la devolvimos, hijo de re mil... PUTA.
Luego de escuchar lo por mí, dicho, Mora sonrió y reforzó el abrazo que ya nos estábamos dando.
Los combatientes habían llegado un rato antes al inmueble, y tras cenar alegremente, se disponían a dormir, algunos, y a vigilar, otros; el hecho de que esos otros, vigilaran, no sirvió para lograr que los ocupantes de la casa, escaparan, tras ellos advertir la llegada de vehículos militares y policiales, ya que los mismos eran muchos y habían rodeado toda la manzana; la escapatoria era imposible; ¿qué quedaba entonces por hacer? Morir, y, en el mejor de los casos, previamente, matar, y así fue que ocurrió en mi caso y en el de mi pareja.
Ulises y Elena, que éramos Mora y yo, en nuestras encarnaciones inmediatamente anteriores a las actuales, tras empuñar armas, lograron causar algunas bajas a los enemigos (así como también lo había logrado al menos, otro montonero), pero los guerrilleros no pudieron con todos los terroristas del estado y fueron muertos allí mismo, algunos, y secuestrados y llevados a centros clandestinos de detención, otros, para, tras un periodo espantoso, ser finalmente asesinados.
Uno de los represores del estado que de dicho operativo, participó, fue llamado por uno de sus correpresores: “Mondino”, y era el mismo al que, 28 años después, yo maté.
Además de, en el hecho ya referido, vi a Mondino, que era un agente de la SIDE, participar de otros hechos terrorificos; lo vi claramente bajar de un Ford Falcon junto a otros represores, casi llegando a La Pampa y Arribeños, Capital Federal, el 9 de agosto de 1976, y secuestrar a los diplomáticos cubanos: Jesús Cejas Arias y Crescencio Galañena Hernández, y al militante del MIR de Chile, Patricio Biedma; lo vi a Mondino infligirle tormentos a ellos y a otros detenidos-desaparecidos, en el centro clandestino de detención, denominado: “Automotores Orletti”; lo vi también participar del proceso de desaparición de sus cuerpos metiéndolos a tambores a los que les agregaron arena y cemento, para después, arrojarlos al río;… ...Todo esto, recién en la década del 2010, tras encontrarse los cuerpos, quedó judicialmente acreditado; a los esclarecimientos de estos hechos, contribuyó un informe desclasificado de la CIA en el cual, el yanqui Michael Townley, que pertenecía a la DINA (policía secreta de Pinochet, que era básicamente, una sucursal de la CIA), informaba sobre esto a la agencia de inteligencia yanqui, ya mencionada; este agente del imperialismo, había sido enviado al país, para participar de la perpetración de los ya referidos, crímenes.
Townley, durante su carrera como sicario internacional de la DINA y de la CIA, tuvo “trabajos” resonantes, como ser: el asesinato en 1976, del ex funcionario del gobierno del derrocado presidente chileno, Salvador Allende, Orlando Letelier, en Washington; él mismo admitió haber sido uno de los que puso en su auto, la bomba que le causó la muerte a él y a su acompañante, Ronni Moffitt; previamente (en el año ‘74) había matado en Argentina, también con una bomba puesta en su auto, a quien fuera Comandante en Jede del Ejército de Chile durante el periodo de Allende, Carlos Prats, y a su mujer, Sofía Cuthbert.
Mondino lo tenía de ídolo a Townley, dado que tenía por sueño, “trabajar” para la CIA, y a su correpresor yanqui, en una oportunidad se lo manifestó; éste último le dijo que, con el trabajo para la Secretaría de Inteligencia del Estado argentino, que estaba haciendo, ya estaba trabajando para la CIA; y no faltó a la verdad.
El conocimiento de cosas como las que expuse, hace que no sea en absoluto misterioso el motivo por el cual, muchos jóvenes decidieron conformar grupos armados para combatir a las autoridades, y hasta a uno lo lleva a no entender por qué los grupos contrarrepresores, no surgen más seguido, dado que la represión injusta (ya sea legal o ilegal) perpetrada por las autoridades, es permanente.
Todo lo que acabo de referir, pude saberlo producto de la capacidad extrasensorial que Mora tenía, y que hacia mí, expandía.
Tras conocer quién era la persona a la que yo había sacado de este plano, experimenté un deshacerse inmediato de todo remordimiento. Esto me llevó a decir:
-Mondino:… te la devolvimos, hijo de re mil... PUTA.
Luego de escuchar lo por mí, dicho, Mora sonrió y reforzó el abrazo que ya nos estábamos dando.
Un rato más tarde
Mientras en la cama compartíamos mate, Mora, leyendo en voz alta una página de diario, dijo:
-...”Sobre el final de la dictadura, las deudas de un gran número de empresas privadas, nacionales y extranjeras,pasaron al estado; algunas de las empresas nacionales que la dictadura benefició del modo referido, fueron: las del grupo Macri, Bunge y Born, Loma Negra, Ledesma, Acindar, Pérez Companc, Banco Francés del Río de la Plata y Banco Galicia; algunas de las empresas extranjeras con sucursales en Argentina, que se beneficiaron por la estatización de sus deudas, fueron: Ford Motor Argentina, IBM, Citybank, Esso, Chase Manhattan Bank, Renault, Mercedes Benz, Siemens, FIAT, Olivetti y Shell;… ...La estatización de las deudas de las empresas mencionadas (y de otras, ya que la lista presentada, es parcial), derivó en que la deuda externa pasara de ser de unos 9.700 millones de dólares en 1976 (año en que se inició el gobierno de facto), a ser de unos 45.100 millones, en 1983 (año en que dicho gobierno, terminó); todo esto lleva a concluir que dichas empresas fueron las que financiaron a la dictadura para que sus intereses fueran favorecidos, siendo el pase de sus deudas al estado argentino, el broche de oro de toda una serie de medidas previas, que los beneficiaron, ya que tanto durante el gobierno militar como durante el gobierno previo de Isabel Martínez de Perón, habían sido ya beneficiadas de múltiples formas por el estado, destacándose el accionar represivo ilegal (secuestros, torturas, violaciones, robo de bienes, asesinatos y desapariciones) que éste último, perpetró contra sus trabajadores desobedientes” -y tras varios segundos de silencio, mi americanísima mujer, dijo: -Milicos de porquería… Para los militares y para todo aquel que esté a favor de una política económica liberal, la patria es el capital, incluido aquel asentado en el país, en forma de sucursales de empresas extranjeras, de ahí que para ellos, los antipatrias sean quienes al capitalismo, en alguna medida o en toda ella, se oponen;… Es obvio que todo aquel que se considera a sí mismo, “patriota” y/o, “nacionalista”, mientras defiende al capitalismo y/o al liberalismo económico, es en realidad, un cipayo.
Yo le pregunté:
-¿Fueron entonces, “patriotas”, los guerrilleros que actuaron contra los detentores y defensores del capital?
Mora respondió:
-Puede ser, como puede también, no ser; a este respecto hay que decir, que muy rara vez es considerado “patriota”, alguien que no haya matado a mucha gente, de ahí que dicho vocablo, en su carácter positivo, sea muuuuy discutible, por no decir que es fácilmente desmentible.
Tras algunos instantes de silencio, le dije:
-Lo que tenemos por “misión”, hacer en esta vida, no pasa por lo patriótico, ¿o sí?
Ella dijo:
-No.
-Y… ¿por dónde pasa?
Tras varios segundos, Mora dijo:
-Pasa por entender que todo lo que hemos considerado absurdo en nuestras existencias anteriores e incluso, en ésta misma, tiene sentido, y no sólo pasa por entenderlo, la misión que en esta vida, tenemos, sino también, por contribuir a dárselo… ...Hay quienes piensan que entre lo “tóxico” de los idearios espirituales, comúnmente llamados de la “nueva era” (que a ABSOLUTAMENTE TODO, le dan un sentido), están las ideas de los “contratos álmicos” y de la “simulación”, ya que supuestamente son difundidas por las organizaciones de poder concentrado, con el fin de crear en las personas, resignación y pasividad, ante un estado general de cosas, negativo, que ellas mismas han creado, y por eso sería que las corporaciones económicas estarían difundiendo tales idearios a través de líderes espirituales no tradicionales (por tener a esta altura de los tiempos, los líderes religiosos tradicionales, poca credibilidad), en pos de crear docilidad en las personas, disminuyendo así, las posibilidades de que a sus acciones, se opongan; ahora bien: si bien, esto lo pueden intentar, según mi criterio, NO LO PUEDEN LOGRAR; por ejemplo, a la difusión de la idea según la cual, el que a uno le hace un mal, es un “maestro” que a uno le vino a impartir lecciones, con cuya alma, antes de nacer, uno hizo un “contrato” para que las cosas se dieran así, se le atribuye el objetivo de intentar inculcar pasividad ante las injusticias que uno sufra, pero para mí, no resulta en eso, dado que si yo asimilo la creencia de que el que me hizo un mal, es un “maestro” con el cual, antes de nacer, hice un contrato para que me impartiera lecciones que se me presentan bajo la forma de sufrimiento, también puedo usarla para justificar mi venganza en su contra; yo puedo represaliarlo y justificarme diciendo que, así como yo lo elegí antes de nacer, como “maestro”, él también me eligió a mí, como cosa tal, de ahí que todo lo que yo haga en su contra, esté justificado;… Los detractores de las ideas de la espiritualidad actual, también le atribuyen el intentar crear resignación y pasividad, a los difusores de la teoría de que vivimos en una simulación de computadora, ya que eso llevaría a minimizar a nuestro sufrimiento y a no rebelarnos contra quienes nos lo causan, dado que, en última instancia, no importa porque no es “real”, pero esto no es así, ya que si yo creo cosa tal, y esa creencia se convierte en sentir, ningún reparo voy a tener en matar ni en morir, porque, a fin de cuentas, ¡todo esto es una “simulación”!, de ahí que yo crea que estas ideas, de ser aceptadas generalmente y convertidas en sentires, no llevarían a una resignación y pasividad, generales, sino a una temeridad general;… es por todo esto que, como ya expresé, puedo aceptar lo que algunos creen, y esto es: que los grandes grupos de poder concentrado, utilizan a los idearios de espiritualidad sin religión, para intentar crear resignación, pero no coincido con quienes creen que ese objetivo, es por ellos, alcanzado, y es por esto que, si bien hay ideas en todo ese ideario inmenso y en evolución permanente, que no me parecen lógicas, tampoco me parece lógico ni justo, aislarlas de las demás, y hacerlas pasar por el todo, ya que en ese todo, hay muchas ideas que sí son lógicas y válidas, que explican cosas que ni los idearios religiosos tradicionales (ni tampoco, los idearios de otra índole), explican, y nada cambia si las explicaciones no constituyen “verdades” (que, a fin de cuentas, no creo que podamos saber cuáles son, en caso de existir), porque lo que importa, es si las consecuencias de una creencia, son buenas o malas, y las consecuencias de interpretar a todo lo malo, como tendiente a un bien futuro, que es la base de estos idearios, no me parece que sean en general, negativas, sino por el contrario, altamente positivas, no obstante, como no nos afectan a todos de igual modo, las mismas cosas, podría darse el caso en que a alguien, la aceptación de dichos idearios, le generara consecuencias negativas, no significando esto queno haya otras personas para las cuales, sus consecuencias, puedan ser positivas; esto sencillamente demuestra que esas ideas, no eran para ellas, cosa que se aplica a TODO, dado que NADA es para todos;… ...Quienes creen ver toxicidad en todo ideario de tipo espiritual, de ahí que hablen de “espiritualidad tóxica”, ni siquiera consideran la posibilidad de que lo tóxico pueda llegar a estar en su propia visión de las cosas, y que, por consiguiente, tóxicos sean ellos mismos.
Tras pensarlo un poco, yo dije:
-La idea que generalmente se tiene del alma, es la de una esencia que permanece inmutable, aun durante el proceso permanente de cambio que experimentamos en el plano terrenal, y que la misma, constituye nuestro ser verdadero; en el budismo se dice que esa supuesta esencia inmutable, no existe, ya que el cambio es permanente, de ahí que no haya un “yo”, inmodificable;… Esto resuena cada vez más con mi sentir… Creo que el proceso de modificación permanente que experimentamos, que nos hace morir y renacer, muchas veces en cada vida, continúa aun en el plano inmaterial, y la modificación, creo que es parcial, pero sólo temporalmente, ya que es cuestión de tiempo para que la misma, sea total, lo cual, significa que lo esencial, en nosotros, no existe, al menos, como cosa inmutable, y decir que la esencia muta, es casi lo mismo (por no decir que es exactamente lo mismo) que decir que la esencia, no existe;… Si esta creencia es correcta, pasado cierto tiempo, la renovación que, de modo constante, en todos se da, llega a ser total, es entonces que de nuestro ser anterior, no queda absolutamente nada.
Mora dijo:
-Lo único permanente, sería entonces, el cambio, razonamiento que lleva a la paradójica conclusión de que lo único permanente es la impermanencia, pero… ¿cómo se explica entonces el amor que nos tenemos, que no sólo se sostiene, sino que además, aumenta con el paso del tiempo y de las vidas?
Yo, tras pensarlo unos segundos, dije:
-Creo que puedo explicarlo del siguiente modo: la teoría de que TODO es impermanente, es errónea.
-¿Ya no resuena más, esa idea, con tu sentir?
-No; lo que dijiste sobre el amor que nos tenemos, anuló toda resonancia entre esa idea y mi sentir.
-Tampoco resuena conmigo -dijo Mora y me besó, nos besamos, y después, nos amamos sexualmente una vez más.
Casi un mes después
Pasaron varias semanas, y así como ya había ocurrido la vez en que, en medio de la madrugada, me había despertado para ir a buscar a Mondino, Mora me dijo:
-Leandro, mi amor… despertate que tenemos que ir a cierto lugar -y como yo no me despertaba del todo, descorrió la sábana que me cubría, bajó mi ropa interior, tomó a mi miembro con sus manos y lo metió en su boca; durante casi dos minutos, con tremendo furor, lo chupó; una vez que me hubo llevado a la eyaculación, con el mismo furor con que había realizado la succión, mi semen, tragó.
Lo que mi novia me hizo, de inmediato, me despabiló.
Una vez levantado, fui al baño y junto a Mora, rápidamente me duché; después subimos al Renault 4 y salimos hacia ese “cierto lugar”; una vez en el mismo, pasó que…
Posdata: La ex casa montonera, actualmente está a la venta; si la quieren ver por dentro, les dejo el enlace para el sitio de la inmobiliaria a través de la cual, se vende:







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