miércoles, 4 de marzo de 2026

Divinidad color noche (cuento) - Martín Rabezzana

El siguiente cuento es una especie de continuación de mi historia llamada: “La no tan serena noche de un sereno”, que es a su vez, una continuación de mi cuento: “Accionar defensivo”; ambos están publicados en mi libro # 25: “Balas que buscan cuerpos // Cuerpos que buscan balas”.

-Palabras: 6.974-
Anandamayi Ma
Trabajo dignificante (sí, es un contrasentido, pero este caso, es de excepción)

   Como ya conté en alguna oportunidad, encontrándome escaso de fondos, una tal Sofía Melantoni ofreciome un trabajo de sereno en la casa de unos familiares suyos, situada en 9 de Julio y Belgrano (es la que está precedida por una pequeña muralla), de Quilmes ciudad, que yo, acepté; en la misma, allá por principios de los años 2010, trabajé durante el día; una vez, mi compañero del turno noche (que se llamaba Bruno), con quien los viernes acostumbraba cenar, tras terminar mi turno, me manifestó que tenía un cumpleaños de un familiar el viernes siguiente, por lo que me preguntó si podíamos intercambiar turnos para que pudiera a la reunión de festejo, asistir; yo le dije que sí, y así fue como el siguiente viernes, me quedé toda la noche en la casa en cuestión.

Viernes 

   Esa noche llegué poco antes de las 20:00 horas y mi compañero del turno anterior, así como lo hacía comúnmente yo, cuando quien se quedaba en el horario nocturno era él, fue a comprar comida y bebidas, para que yo cenara, previo a retirarse; como él asistiría a un cumpleaños, no me acompañó con la comida, pero sí, con un vaso de gaseosa (Cunnington, POR SUPUESTO).
   Mientras yo comía empanadas de humita y él tomaba Cunnington, dije:
   -Yo lo reivindico a Mark David Chapman.
   -¿Por qué?
   -Y... porque Lennon era alguien que estaba buscando que se la dieran.
   -¿Por qué decís que buscaba que se la dieran?
   -Por lo camorrero que era.
   -¿Podés ser más específico?
   -Sí… Uno de los managers de los Beatles (de apellido Epstein), era homosexual, y una vez un barman hizo chistes en  presencia de Lennon, insinuando que eran pareja, fue por eso que Lennon lo cagó a trompadas, llevándolo a caer, y hasta agarró una pala (porque el tipo, pala que veía, pala que agarraba) y estando su agredido en el piso, le entró a dar tremendos palazos, al punto que lo tuvieron que hospitalizar; aparte a Epstein, Lennon lo vivía verdugueando, no sólo por su homosexualidad, sino también, por su apellido judío; él mismo admitió haber incluso golpeado mujeres; a la primera de sus jermus, la cagaba a trompadas, y una vez, estando en un boliche en que tocaba una banda, junto a un amigo tan choborra como él, empezó a putear a los músicos, por lo cual, los patovicas les pidieron que se fueran, entonces Yon agarró un vaso de vidrio y lo tiró contra, vaya uno a saber quién, pero fue que le pegó a una mesera en la cabeza y la noqueó, y cuando finalmente los patovas lo sacaban del lugar, una mina con una cámara, quiso fotografiarlo, entonces Lennon, tras soltarse del agarre de los patovicas, le encajó una trompada y también la durmió; ¡ERA UNA MIERDA LENNON! Y como casi siempre pasa en estos casos: siempre zafaba porque tenía guita; cuando lo citaban a indagatoria, llegaba a la sede judicial con un maletín del cual, sobresalían billetes, cual hojas de lechuga en un sánguche, lo ponía sobre una mesa, lo abría, y después decía a los magistrados, al fiscal y a los querellantes: “Sírvansé, muchachos”, todos se servían, y así evitaba un proceso judicial que lo podría haber llevado a prisión… no obstante ser todo esto, muy conocido, ni en ese momento ni posteriormente, nadie consideró al acto de Chapman, como de carácter justiciero, y para mí, lo RECONTRA FUE, ya que un tipo que agrede habitualmente a otros, es alguien que se está buscando que se la den, y este muchacho Chapman, se la dio, por eso yo, Martín Rabezzana, LO REIVINDICO, pero en esto, como en tantas otras cosas, al parecer, estoy completamente solo, porque como ya dije, nadie más que yo, parece reivindicarlo; lo más notable es que ni siquiera las feministas más radicalizadas, de esas que viven pidiendo muerte para todo hombre, reivindicaron el ajusticiamiento de él, que Chapman, hizo; casi todos lo defienden al porquería ese de Lennon porque tocaba muy bien la guitarrita, como si eso justificara cualquier cosa, pero lo de “muy bien”, es una forma de decir, ya que no te creas que tenía una técnica juanjodominguezca, dado que en realidad, tan bien, no tocaba; además, hay un "detalle" que la prensa cómplice de Lennon, en su momento, escondió, y es que el chabón estaba armado con una pistola ametralladora Uzi, y estaba a punto de accionarla contra Chapman por considerarlo un fan molesto, y además, por su obesidad, ya que además de antijudío, homofóbico y misógino, era gordofóbico.
   Entonces Bruno dijo:
   -No te quiero contradecir, pero es que… dicen que Chapman le disparó por la espalda e Lennon, así que, no pudo haberlo visto llegar.
   -Lo que pasa es que Lennon tenía anteojos “Spy-Tech” de marca Cartan, que, por tener espejos retrovisores, le permiten a su usuario ver lo que está detrás de sí, fue así que pudo ver llegar a Chapman y se preparó para acribillarlo, pero Marc Déivid fue más rápido, de ahí que al verlo retraer la corredera de la ametralladora que empuñaba, haya contra Lennon, en defensa legítima, disparado.
   -Aaaahh… no tenía ese dato.
   -Por todo lo dicho, es que lo único que no le perdono a ese muchacho Chapman, es que me haya ganado de mano, pero… dado que nadie lo perdona, tal vez debería aplicar lo expresado en un aforismo, por el gran Antonio Porchia: “A quien nadie perdona, ¿por qué no lo debe perdonar uno?”
   Mi interlocutor dijo:
   -Qué raro que las feministas no repudien a Lennon.
   -Seeeee… son RE... incoherentes, y las que de entre ellas, son músicas, hasta llegan a hacer covers de los Beatles; SON UNAS CA-RA-DU-...RAS; no tienen vergüenza… Dicho sea de paso: los juguetes (incluidos los juegos de mesa) Cartan, eran tan absurdos, que era difícil no quedarse tildado jugándolos; creo que a varios pibes les debe haber pasado eso, y por eso los sacaron del mercado; hicieron bien.
   Tras algunos segundos, Bruno dijo:
   -¿Viste lo que quieren hacer en la ribera? Una especie de “Puerto Madero del sur”.
   -Sí; sería como una extensión de Puerto Madero; el nombre oficial del proyecto, que incluiría a las costas de Avellaneda y a las de Quilmes, es el de: “Nueva Costa del Plata”.
   -Dicen que quieren poner hoteles, restaurantes, cines, y sanear toda el área natural malsana; estaría buenísimo que se hiciera.
   -Eso dicen los representantes de Techint, que es la empresa que quiere realizar ese proyecto, el cual, si bien sería revolucionario y benéfico para el área, a nivel urbanístico y económico, para el medio ambiente, sería DESASTROSO, y por eso desde el ámbito judicial, se ha impedido su realización, ya que compromete la seguridad hídrica y la biodiversidad de la zona, dado que implicaría arrasar el bosque y humedales que, cuando llueven, absorben el agua; cuando sobre ellos se urbaniza, el agua no absorbida, causa inundaciones en zonas aledañas; esto se da continuamente en los alrededores de los barrios privados, que son la máxima expresión del capitalismo y una gran prueba del daño que la acumulación desmedida de riquezas, le hace a una sociedad;… ...La creación de dichos barrios, provocó desastres ambientales, producto de los cuales, se dieron inundaciones que le han costado hasta la vida, a muchos; la “Nueva Costa del Plata” provocaría el mismo daño ambiental que un “cantri” enorme, pero a una escala diez veces mayor, de ahí que haya estado bien, el poder judicial, al prohibir la realización del megaproyecto, que, de hecho, se llegó a iniciar en Avellaneda y desde el ámbito judicial, se ordenó su suspensión por no adecuarse a la “Ley de Bosques”, que impide el desmonte que Techint, estaba por perpetrar.
   -Entonces… ¿vos creés que no se va a hacer?
   -Parece que no.
  Tras varios segundos, Bruno dijo:
   -Pero… ¿no se podría hacer, pero modificado, o sea, respetando al medio ambiente?
   -Sí, pero eso implicaría para Techint, tener que renunciar a la idea de edificar mucho sobre la tierra y construir mayormente sobre el nivel del agua, y eso llevaría a que lo construido, terminara siendo de mucha menor extensión respecto a lo que se construiría arrasando al bosque y a los humedales, además, el costo sería mucho mayor, si bien, esto se compensaría de varias formas, ya que, si los fallos judiciales futuros, les siguen siendo contrarios, aunque en algún momento la cosa cambie y algún fallo lo habilite, para ese entonces, los costos del sostenimiento de juicios por este tema, serán muy altos (ya lo son); también se ahorrarían mucho en indemnizaciones tras los juicios que, sin duda, perderían, tras ocurrir inundaciones provocadas por las obras realizadas, además, como las áreas “ecosustentables”, se cotizan cada vez más, a la larga, sería para la empresa, económicamente más redituable de lo que sería, si el proyecto se realizara del modo originalmente planeado.
   -Y entonces… ¿por qué no lo modifican y se dejan de joder?
   -Eso mismo digo yo… ¿qué querés que te diga?, para mí, es porque son unos hijos de puta.
   Tras unos segundos, mi compañero dijo:
   -¿Y no se puede buscar inversionistas que quieran hacer el proyecto urbanístico, pero de un modo “ecosustentable”, y dejar fuera a Techint?
   -No, porque toda esa área, es propiedad de Techint, y las evidencias llevan a concluir que todas esas tierras les fueron transferidas como pago por cierto trabajo durante la dictadura, en parte, y en parte, en los 90, ya que durante el gobierno de Menem, se le habrían adjudicado tierras de modo irregular, esto hace que sea discutible si las mismas son legalmente de su propiedad, y yo creo que lo más probable es que no lo sean; Techint fue una de las empresas cuya deuda fue transferida al estado durante el último periodo de facto, dejando esto claro que fue una de las empresas que a la dictadura, financió, para que favoreciera sus intereses; lo ideal sería probar judicialmente que las tierras no le pertenecen y sacárselas, y de hecho, en los juicios por el proyecto en cuestión, se intenta probar que nunca les pertenecieron legalmente, pero si se logra, no creo que se realice ningún megaproyecto inmobiliario en esas áreas, porque lo que quieren los detractores del mismo, que en ese espacio se haga, es una especie de parque de biodiversidad, lo cual, implicaría sanear esas zonas y ampliarlas, por lo que el proyecto de “Puerto Madero del sur”, tiene pocas posibilidades de concretarse.
   Tras varios segundos, Bruno dijo:
   -Entonces… para vos, no se va a hacer…
   -Bueno, en realidad, la cosa sigue siendo objeto de debate judicial, así que… por ahí Techint termina ganando, y la Nueva Costa del Plata, se hace del modo en que la empresa quiere; yo quiero que se haga, pero no a costa de la destrucción del medio ambiente, sino de un modo ecosustentable, sin embargo, admito que es probable que ningún megaproyecto inmobiliario en esas áreas, pueda realmente serlo, y tal vez, tampoco en ninguna otra, ya que la urbanización, siempre implica sepultar a la naturaleza bajo el cemento, y si el proyecto no es de bajo impacto ambiental, mejor será que no se realice.
   Sin más que decir sobre el tema recién tratado, retomando la conversación que habíamos tenido algún viernes anterior, sobre los suicidios inducidos por los psicofármacos, Bruno me dijo que, días atrás, había escuchado en televisión, sobre el caso del locutor y conductor de televisión, Leonardo Simons, que se suicidó, supuestamente por la vergüenza que le causó, el que su hermano juez, estuviera acusado de corrupción; dijo que se había mencionado que en las semanas previas había iniciado un tratamiento psiquiátrico, y que se había acordado de lo que yo había dicho respecto de que las psicodrogas (antidepresivos incluidos), aumentan en quienes las consumen, drásticamente las posibilidades de suicidarse por el malogramiento (en quienes están bien) y empeoramiento (en quienes están mal) del estado físico y anímico; me dijo que en ningún momento relacionaron, los que el tema trataban, a los psicofármacos con su suicidio; yo le dije que era lógico, porque los multimedios están compuestos por reverendos hijos de puta entre cuyos auspiciantes, está la industria farmacéutica, y que cuando algo malo dicen de lo hecho por las empresas que los auspician, lo hacen porque eso ya se empezó a conocer masivamente, entonces se hacen los “independientes” y lo critican, pero siempre moderada y/o, espaciadamente, cosa que, lo por ellos criticado, quede intacto; de todas formas, en este caso, las críticas a la psiquiatría en los multimedios argentinos, no son escasas ni moderadas, son NULAS, y no hay que esperar a que esto cambie, sino dejar de concederle autoridad a esos esbirros del poder económico concentrado, que son los comunicadores de dichos medios, informarse por cuenta propia y reforzar el propio criterio.
   Seguidamente Bruno me dijo que había visto un documental sobre místicos orientales y que, según la visión psiquiátrica, serían considerados “esquizofrénicos”; yo asentí, y le dije que no sólo trata, la psiquiatría, a lo anormal negativo, sino también a lo anormal positivo (y también, y es importantísimo aclararlo: a lo que es completamente NORMAL, ya que casi no queda forma de ser, de pensar ni de sentir, que no sea para los psiquiatras, “patológica”); el caso de los místicos orientales, prueba, como ya dije, que la psiquiatría combate incluso a la anormalidad cuyas consecuencias, son positivas, ya que dichos místicos, lejos de ser personas dañinas (por más que puedan haber excepciones), llenan a los demás, de sorpresa, maravilla y bienestar; ¿qué mal implica que alguien diga experimentar cosas como la no dualidad, y que a partir de eso, otros lo tengan en alta estima y valoren sus opiniones? ABSOLUTAMENTE NINGUNO, sin embargo, ante un caso como, por ejemplo, el de la mística bengalí, Anandamayi Ma, que solía entrar en trance, tener visiones, no hablar ni comer por largos periodos y manifestar una plenitud que la llevaba a tener una sonrisa casi permanente, ¿qué podría resolver un psiquiatra o uno de sus serviles chupapijas, o sea, un psicólogo? Que estaba enferma y que necesitaba tratamiento psiquiátrico;... La mentalidad “científica” (en la cual, hay una animosidad total, que lleva a que en las ciencias haya una destructividad extrema, que es independiente de sus usuarios de turno), lleva a que, a personas MARAVILLOSAS como ella,
que tremendo bienestar aportan a todos los que las rodean, se las reprima;… A la mujer en cuestión, en un país de los llamados “occidentales”, la habrían metido a un manicomio, llenado de drogas incapacitantes y torturado no sólo con picana farmacológica, sino también, tras su aparición, con la eléctrica (“terapia electroconvulsiva”) y con otros medios; le habrían quitado totalmente su libertad ambulatoria y su autonomía personal, por su supuesto bien, cuando en realidad, habría sido para su mal, y también, para su entorno, ya que se lo habría privado de la presencia de alguien, que, como ya dije, tremendo bienestar aportaba a los demás; este es un caso
clarísimo de cómo, muchas veces, el problema en aquellos que, la podrida mentalidad psiquiátrica, considera enfermos, no está en ellos, sino en su entorno represivo que “enfermos”, los considera; también queda claro esto, en el caso de la homosexualidad, ya que la misma fue históricamente clasificada por psicólogos y psiquiatras, como una forma de “esquizofrenia” o “neurosis”;... La homosexualidad era considerada un problema médico existente en quienes la presentaban, sin embargo, evidente siempre fue (no sólo lo es ahora), que el problema está en quienes la reprueban, como más o menos expresó el referente de la lucha por los derechos de los homosexuales, Carlos Jáuregui, en un programa de televisión, al discutir con el político Moisés Ikonicoff, que decía que si la represión a los homosexuales se termina, no se termina el problema de la homosexualidad; Jáuregui le manifestó que era notable que él, siendo judío, pensara eso, ya que su pueblo había sido reprimido por los nazis y que al caso de la represión a los homosexuales, se aplica lo mismo que al de los judíos, ya que la judeidad era un problema para los nazis, y no así, para los judíos, al igual que la homosexualidad es un problema para los homofóbicos, y no así, para los homosexuales; no obstante la elocuencia de estos conceptos, todavía hay quienes creen que en la destrucción sistemática de los demás, por ser sus formas de ser, de pensar y de sentir, negativas, según el criterio de los destructores, hay validez y hasta generosidad, ya que, desde su impiadosa perspectiva, a esas personas no se las está destruyendo, sino “ayudando”.
   El caso de los místicos orientales, da cuenta de que, frente a lo extraño, se puede actuar de diversas formas, y, al menos en esto, en dichos países se ha actuado de modo positivo, contrariamente a lo que se hace en países no orientales cuando alguien presenta características como las ya referidas, ya que en oriente, lejos de interpretarse a dichos casos, como patológicos, cuando alguien manifiesta estar en contacto con planos más elevados, se lo tiene por alguien a quien hay que respetar, de quien hay que aprender y alguien a quien, incluso, hay que venerar; algún ser cruel (de esos cientificistas que se autoproclaman: “escépticos”, que son unos forros de mierda que se creen las versiones oficiales de todas las cosas y manchan al buen nombre de quienes, en la Grecia antigua, se han llamado así), dirá que esas interpretaciones, son propias de la ignorancia, y yo respondo que la ignorancia es una cosa sagrada, si lleva a actuar de modo respetuoso hacia los demás, y una cosa nefasta, el conocimiento, si lleva a actuar del modo contrario;… Por ahí dicen que a una sociedad se la puede juzgar por lo que excluye, y, al menos en esto, el que en oriente hayan históricamente (y aún se hace) venerado a personas que manifiestan estar en contacto con la divinidad, en vez de excluirlas y reprimirlas, que es lo contrario a lo que se hace actualmente en países no orientales, lleva a un fallo condenatorio de lo no oriental, y absolutorio de lo sí oriental.

   Ya eran casi las nueve cuando Bruno se despidió y se fue.

Dualidad nocturna

   Durante horas vagué por la hermosa casa acompañando la audición de programas de radio con toma de mate y lectura de literatura de la más alta calidad: Mafalda y Locuras de Isidoro. Ah, y a propósito: leí “El Eternauta”, y me pareció mediocre, así como otras obras renombradas de la historieta argentina;… será que ese formato artístico no es para mí, o será que realmente son malas, y que son consideradas buenas por muchos cultores de las mismas, por ser ellos, muy poco exigentes, cosa que constituye una ENORME virtud, y aclaro que no me parece, el formato historietístico, uno, menor; creo que perfectamente pueden contarse historias de calidad, a través de dicho formato, de ahí mi decepción al no haber encontrado en la mayoría de las obras “renombradas” que leí, algo que me pareciera en serio, bueno; ah, y volví a leer de grande, algunas revistas que leí de chico como “El Tony y D’Artagnan”, que eran best sellers en su momento y que tuvieron éxito internacional, y me parecieron de cuarta… Cuando era chico, me gustaban, pero hasta ahí… ya de grande, devenido en escritor y con un criterio adulto (“adulto”, ¿yo?, ¡je je je!), pensé que podría llegar a apreciarlas más que de chico, pero no… así como pensé que: “Locuras de Isidoro”, de grande, me parecería una boludez y no una gran historieta, y esto último, me pareció, y la historieta: “Andanzas de Patoruzú”… está bien, pero de grande, a diferencia de lo que me pasaba de chico, no me atrapó (no es que tenga una cabeza muy de persona grande, que digamos, ¿eh? Dicho sea de paso: según la sociología, en las últimas décadas, la adolescencia se extendió hasta los 59 años, así que, con los 45 que ahora -febrero de 2026-, tengo, podemos decir que todavía soy un pibe, y con los pocos más de 30 que tenía al momento de los hechos en este espacio, contados, ¡ni hablar!; era prácticamente un bebé), y Mafalda me parece una obra absolutamente genial; me encantaba de chico y me encanta de grande.

Entremezclamiento-mata-dualidad

   Estando yo, en el living, apareció cerca de la puerta, una luz muy brillante que me deslumbró; inmediatamente pensé que podría haber muerto, porque, como es sabido, se dice que uno ve una luz muy brillante tras morir, y que hacia la misma hay que ir para ascender, ya que, de uno no hacerlo, queda extraviado en el bajo astral; al menos eso es lo que dice la “oficialidad ”, ya que hay algunas corrientes de espiritualidad alternativa, que dicen que la luz al final del túnel que, al parecer, vemos tras morir, es una trampa; según esta creencia, lejos de ser la misma, la puerta hacia un plano espiritual superior, es la puerta hacia este plano material; al cruzar esa luz, se nos borraría la memoria y nos encontraríamos de vuelta acá, mientras que, si hacia ella no vamos, sí accederíamos a un plano superior, y no volveríamos a éste, compuesto mayormente por energía baja, ya que la materia sería energía densificada, equivalente al agua cuando se congela; al parecer, al morir, nos desdensificamos/deshielamos, volvemos a fluir y a alcanzar la felicidad total, a la cual, en el plano material, sólo accedemos por periodos muy breves (si es que a ella, accedemos), así que… yo no voy a ir hacia la luz cuando me muera… pero… ¿y si las versiones tradicionales, tuvieran razón, y por no ir hacia la luz, me quedara atrapado en el bajo astral? ¿Qué carajo hago en tal caso?… Bueh… mejor, sí voy hacia la luz, pero… ¿y si las versiones alternativas, tuvieran razón? Si tuvieran razón, entonces, tras pasar por la luz, como ya dije, se me borraría la memoria y volvería a este plano, es decir, volvería a densificarme, y eso significa, pasarla mayormente mal, y ese pasarla mal, implica una generación de energía negativa que sería el alimento de otras especies, llámense: arcontes, duendes, vírgenes, extraterrestres, ángeles (los arcontes se harían pasar por figuras benévolas, cuando en realidad, están para alimentarse de nuestro sufrimiento, de ahí que no les convenga que no vayamos hacia la luz, porque de hacer eso, escapamos del mundo/cárcel, creado por el Demiurgo, que tiene justamente a los arcontes, por carceleros nuestros que, como ya fue dicho, de nuestra energía negativa, se alimentan, así como, según esta línea de pensamiento, también lo hace el Demiurgo; esto último, no había sido dicho, y al respecto digo que, ese Demiurgo, del que habla el gnosticismo, es quien habría creado este plano de bajas vibraciones energéticas en donde prima el sufrimiento, y así es, porque es un creador defectuoso; no obstante serlo, a la humanidad le dijo que era perfecto, y de ahí la perfección de dios, de la que hablan las religiones creadas por ingenuos que al Demiurgo, sus mentiras le creyeron, siendo, por lo tanto, esas religiones, según la perspectiva gnóstica, demiúrgicas, y la versión gnóstica, tiene mucho más sentido que la de las religiones teístas tradicionales, ya que éstas últimas explican que la negatividad de la vida, dios la permite, por motivos que lo exculpan y que son incognoscibles para el ser humano… esa explicación es RECONTRA BERRETA, y además, tendiente a lograr que uno se resigne a lo malo de la existencia, de ahí que la versión gnóstica -sin que esto signifique que sea “la verdad”-, sea mucho más sensata y positiva; más sensata porque explica por qué la vida es una mierda -cosa que sienten TODOS los que tienen creencias metafísicas, y eso es justamente lo que los hace buscar algo más allá de este plano-, y más positiva porque nos lleva a no resignarnos a la negatividad, y a buscar romper el ciclo de encarnaciones que nos hace volver a este lugar que, muy lejos está de ser el mejor, y como según esa versión, como ya fue dicho, las emociones negativas son alimentos del Demiurgo y de sus carceleros, los arcontes, bajarle a la negatividad emocional, es lo que debemos hacer para sacarles el alimento, a su vez, si uno no quiere ser alimento de otros seres, la consideración de que uno no debe hacer de otros seres, alimento de uno, se vuelve inevitable).
   En fin;… es todo un problema esto de morirse;… mi esperanza era la de que, al morir, todos los problemas se acabaran, pero parece que al dejar este plano, nos encontramos con más y más problemas, y los sabios que supuestamente tienen la posta, dicen casi todos, cosas diametralmente opuestas, entonces… esto es como si estuvieras de vacaciones en un lugar (previo a la aparición de los esmartfons), y te perdieras; lo que harías en tal caso, sería acercarte a personas locales, y preguntarles en qué dirección debés ir, para llegar a determinado lugar; imaginate si tras hacer eso, cada una de ellas señalara direcciones distintas… ¿Qué te quedaría por hacer, entonces?… Mandarlas a todas al carajo y seguir tu propia intuición; esa función parece estar para cumplir, internet, ya que, con la sobreinformación que nos proporciona, nos obliga a descreer de todos los expertos en cada materia, que en prácticamente NADA, se ponen de acuerdo, y buscar reforzar a nuestra propia intuición, para hacerla prevalecer;… es probable que esta era desvitalizadísima, que con internet, llegó, tenga el objetivo benévolo, no aparente, de obligarnos a hipertrofiar a nuestro (muuuuy) atrofiado, instinto, y el mismo me dice que los que más se pierden, son justamente los baqueanos, así como ocurre en el ámbito del tratamiento de la salud, ya que los médicos, han sido (y lo siguen siendo) quienes más daño han hecho a aquellos a quienes supuestamente, debían curar.
   Yo creo que los “sabios”, no saben; sólo puede acceder al conocimiento que vale, quien admita no saber, o, al menos, eso creo; pero… podría equivocarme, ya que, en realidad… no lo sé.
   Volviendo a lo de esa luz que en gran medida, me encegueció… de la misma emergió una divinísima mujer, que muy lejos estaba de coincidir con el estereotipo de las divinidades (o sea, no era una cara de falopa), ya que era alguien de negrísimo pelo y de hermosa piel color noche, lo cual, contrastaba totalmente con su sari blanco, que perfecto le quedaba; en su frente había una mancha como de pintura roja; posteriormente supe que eso se llama: bindi.
   Al acercárseme, en un idioma que no reconocí (bengalí), me habló; con el correr de los segundos, sus palabras resultáronme comprensibles y pronunciables; por lo que pude no sólo entenderla sino también, hablarle en bengalí.
   Le pregunté varias cosas; a algunas, respondió, pero a otras, como quién era y de dónde venía, no (si bien, quién era, lo intuía); sólo se limitó a sonreírme mientras fijamente me miraba y mientras yo, sentíame totalmente maravillado.
    El éxtasis que evidentemente, era en esa mujer, estado permanente, empezó a ser por mí, experimentado desde el momento mismo en que se me hizo visible, y drásticamente se intensificó, cuando me preguntó si quería entremezclarme con ella, a lo que por supuesto, respondí que sí.
   La mujer acercó sus labios a los míos, y nos besamos; tras el beso que, además de ser de labios, fue de lengua, ella retrocedió, puso su espalda contra una pared, se levantó el sari, y me invitó a situarme entre sus piernas; una vez que me hube acercado y acuclillado, soltó el vestido, y quedé cubierto por el mismo, como si me encontrara en un lugar protegido de toda energía negativa (y así era); como ella no llevaba ropa interior, pude sin transición, posar mis labios sobre su preciosa, oscura, y llena de pelos, vagina; con total deleite la besé, lamí, y con mis dedos, penetré, mientras ella, a un volumen progresivamente más alto, jadeaba; tras unos minutos, lentamente ascendí, y besé su abdomen y pecho; durante un buen rato de suavemente morder sus pezones, que, muy rígidos estaban, chuparlos y tragar la dulce y sabrosa leche que de los mismos, en una cantidad inusitada, brotó, la mujer me hizo bajar nuevamente, se dio vuelta, apoyó las palmas de sus manos
contra la pared y retrajo su cadera, ofreciéndome así, su ano, al cual, lo mismo que a su vagina acababa de hacerle, hice, con una fruición progresivamente mayor, por volverse, con el correr de los segundos, más y más dulce, el gusto del mismo, tanto así, que hasta llegó a ser más dulce y sabroso que el de la leche de sus pechos; después del sexo oral anal, que le practiqué, ella me hizo levantar y poner mi espalda contra la pared, y fue ella la que se acuclilló; de inmediato me desabroché el pantalón, ella bajó el cierre del mismo y mi miembro, con sus hermosas y oscuras manos, agarró, y en su hermosa boca, metió; durante unos minutos, con gran dedicación, lo chupó y manualmente, lo estimuló; después se levantó, volvió a poner su espalda contra la pared y a levantarse el sari, entonces volví a acercarme a ella con mi miembro erecto apuntando en dirección a su sexo, y en el mismo, lo introduje; tras amarnos durante un rato en posición vertical, la mujer se alejó de mí, y sobre un tapiz que en el piso había, se sentó; yo le acerqué dos almohadones que sobre dos sillas, había, ella los dispuso tras de sí, y yo me puse a su lado; ella levantó una de sus piernas, y desde detrás, su vagina, volví a penetrar; tras unos minutos, cambiamos nuevamente de posición; ella se acostó boca arriba y abrió sus piernas, yo levanté una de ellas y volví a introducirle mi miembro; tras varios minutos de coito en esta posición, dentro de la mujer, eyaculé.
   Tras el acto de amor sexual, me acosté a su lado y ella, no muchos segundos después, se posicionó sobre mí, y me besó en la boca, en el resto del rostro y después, tras desabrochar mi camisa, en el pecho y el abdomen; seguidamente volvió a agarrar mi miembro y a chuparlo; como yo había eyaculado hacía apenas un minuto, creí que no podría volver a lograr una erección firme tan rápido, pero pude; la mujer chupó con una energía cada vez mayor, que hasta llegó a ser frenética; tras unos dos minutos de chupar, en su boca me hizo abundantemente eyacular, lo cual, mucho me sorprendió, porque la cantidad de semen que expulsé, parecía imposible, por yo haber eyaculado, pocos minutos atrás; tras yo eyacular dentro de su boca, mi amadora, lejos de deponer la succión, la intensificó, y tras unos treinta segundos, nuevamente me llevó a eyacular, y al igual que tras la eyaculación anterior, siguió succionando, logrando hacerme eyacular de vuelta, tras otros treinta segundos; evidentemente, la mujer estaba logrando que mis testículos se llenaran de semen ni bien se vaciaban, posibilitando esto que el encuentro sexual entre nosotros, se prolongara indefinidamente, de ahí que ella lograra hacerme, una y otra vez, eyacular abundantemente; tras la décima eyaculación dentro de su hermosa boca, cuyo contenido, así como durante las veces anteriores, en su totalidad, tragó, se sacó el sari, quedando así, totalmente desnuda, se puso sobre mí, y en esa posición volvió a darse entre ella y yo, un coito; tras unos minutos, dentro de su vagina, otra vez eyaculé, pero sentí, como las veces anteriores, que mis testículos volvían a llenarse de semen, lo cual, posibilitó que el coito prosiguiera; en esa posición, dentro de ella, volví a eyacular, y no sólo una vez más, sino varias otras; tras las quinta eyaculación en dicha posición, la llevé a acostarse nuevamente boca arriba, y tras volver a poner una de sus preciosas piernas sobre uno de mis hombros, volví a penetrarla desde arriba; tras unos minutos, volví a eyacular y a seguir con el coito para casi un minuto después, eyacular cuatro veces más; tras la última eyaculación, ella me apartó y volvió a acostarse sobre mí, boca arriba y a besarme; tras besarnos durante unos quince segundos, se dio vuelta, y con su espalda frente a mí, introdujo mi miembro de nuevo en su vagina; en esa posición nos amamos durante
varios minutos hasta que dentro de ella, volví a eyacular una, otra y otra vez; tras la tercera eyaculación dentro de su vagina en dicha posición, ella se movió un poco hacia delante, levantó su tren inferior, y descendió sobre mi sexo; sentada sobre el mismo, empezó a saltar, cayendo enérgicamente con sus glúteos sobre mis testículos; después me cedió el mando, y fui yo, quien movió su tren inferior de arriba abajo y de abajo arriba; en esa posición se dio el coito anal, durante varios minutos hasta que, dentro de su ano, por primera vez, eyaculé, y nuevamente mis testículos volvieron a llenarse de semen, posibilitándome seguir con el coito unos minutos más, hasta que volví a eyacular, y lo mismo que antes volvió a pasar, por lo cual, seguí con el bombeo y una tercera vez, dentro del ano de la mujer, eyaculé; tras esta tercera eyaculación dentro de su abertura trasera, ella descendió de mi cuerpo, se puso en cuatro patas y tras yo ponerme detrás de su persona, volví a penetrarla; durante varios minutos se dio el coito anal en la mencionada posición, hasta que eyaculé una y otra y otra vez, con buenos intervalos entre una y otra eyaculación; después de la tercera eyaculación en esa posición, vinieron siete eyaculaciones más, que se sucedieron con menos de diez segundos de espacio entre ellas; después de la décima eyaculación que dentro del ano de la mujer, en la posición descrita, realicé (que fue la más fuerte y abundante en líquido, de todas), saqué mi miembro de su cuerpo, sintiendo que esta vez, mis testículos habían finalmente quedado agotados de semen por un buen rato.
   La mágica y divina mujer, me había posibilitado tener la energía suficiente como para sostener un coito muy prolongado y eyacular abundantemente diez veces en su boca, catorce en su vagina y trece, en su ano.
   Si bien, las primeras eyaculaciones fueron tras varios minutos de coito y estimulación bucal y manual, que la mujer hizo con mi miembro, tanto durante el sexo oral, como así también, durante el vaginal y el anal, ella me llevó en varias oportunidades a eyacular múltiples veces, con intervalos de unos cinco segundos, y como ya dije: cada vez que lo hacía, el semen era muy abundante; lo dicho significa que me llevó a la multiorgasmia, que, dicho sea de paso, por como gritaba y jadeaba, también fue experimentada por ella, a causa del contacto conmigo.
   Una vez ambos, más que satisfechos sexualmente, al lado de la mujer, me acosté, y mi rostro, contra el suyo, apoyé; nos besamos, nos tomamos de las manos, nos acariciamos y nos abrazamos, mientras repetidamente pronunciábamos el nombre del otro.
   Durante nuestro largo y glorioso, encuentro sexual, la estética de la mujer fue mayormente joven, sin embargo, durante algunos instantes, su forma mutó hacia otra, no tan joven, y por otros, hacia otra, nada joven, para después retornar a su apariencia joven, que fue con la que había llegado hasta mí, y de igual modo, tanto con una como con otra apariencia, me extasió, a lo largo de todo nuestro sublime entremezclamiento.

No dualidad

   Durante mi encuentro con ella, experimenté la no dualidad, y tienen razón quienes crean que la no dualidad, es el bienestar total, pero… si existe una cosa, existe otra diametralmente opuesta, ¿o no?... No existe el día sin la noche, ni la luz, sin la oscuridad, ni la vida sin la muerte, y si una y otra cosa, son opuestos complementarios e indivisibles, en realidad, son una sola, entonces, tal vez la muerte no exista, en el sentido de: “nada”, que es el que mayormente se le da a esa palabra, o tal vez sí exista, pero sea la contraparte del todo, o sea, de la vida, y por consiguiente, tal vez sea la muerte, un estado temporal, como el de la vida, y tan necesario como ésta última, porque para que haya vida, debe haber muerte y viceversa, entonces: si estamos vivos, vamos a estar muertos, y si estamos muertos, vamos a estar vivos de nuevo, más adelante, y si esto se da eternamente, el ciclo de reencarnaciones, no puede romperse, y si puede romperse o se puede del mismo, escapar, como creían los gnósticos y creen los budistas, los jainistas y otros, ¿adónde se llega, cuando de dicho ciclo, se logra escapar?... Ya sea que uno vaya al pleroma gnóstico, al nirvana budista o al moksha jainista, ese estado espiritual más elevado, no densificado, contrariamente al material, es una contraparte de éste último, y si lo es, ¿probaría eso la existencia de la dualidad, o de la no dualidad?… Si todo es continuidad, y no hay otro(s), la dualidad/multiplicidad, es aparente, pero… si lo es… ¿qué es lo que hay que trascender?... “La ignorancia que nos lleva a creer que hay separación, dualidad y multiplicidad”, me dirá algún creyente en el no dualismo (es lo que creo que podría llegar a responderme Anandamayi Ma), pero… esa “ignorancia”, es parte de un todo, y si todo es uno, ¿por qué habría que trascenderla, como si se tratara de algo innecesario?, ya que, si todo es uno, las diferentes partes de ese uno, son igualmente importantes y necesarias, incluso las negativas… de ahí que resuelva que, todas las respuestas, por llevar a nuevas preguntas, son inconducentes al fin buscado de alcanzar el conocimiento, pero… ¿qué importa, saber o no saber?, lo que importa es disfrutar, como más o menos dice el tema: “Religión”, de Intoxicados (parte de la letra: “¿Cuál es la diferencia entre un remisero, un obrero, un profesor de facultad, un cantante de rock, el que vende estampitas, vivir en el campo, vivir en la ciudad?, si da lo mismo ser linyera que millonario, robar toda la vida o salir a laburar, ser lindo ser feo, ser bueno ser malo, lo importante es si supiste disfrutar”. Y… ES ASÍ; lo que importa es sentirse bien, y como encontrar respuestas a preguntas que consideramos trascendentes que nos hacemos, nos resulta satisfactorio, la ignorancia es necesaria para alcanzar esa satisfacción, así como la negatividad es necesaria para apreciar a la positividad, y la separación (o percepción de separación) es necesaria para apreciar a la unidad (o a la percepción de unidad)… parece que así lo comprendió Anandamayi Ma, ya que en vida, por supuestamente haber estado siempre en un estado de conciencia superior, la más alta comunión con la materia (encuentros sexuales), no le hizo falta, y consideraba a la actividad sexual, una distracción que aleja de dios (ya sea que se lo entienda por un ser humanoide o por la totalidad de las cosas y los seres); asumo que cambió de opinión, ya que, por cómo me besó, por cómo me tocó, por cómo mi miembro, chupó, por cómo me hizo lamer su vagina, su ano, tomar la leche de sus pechos, penetrarla por delante y por detrás, y por la satisfacción que demostró durante todo esto, ¿qué otra cosa puede concluirse?
   La cuestión es que, tras yo ver la luz de la cual, Anandamayi, emergió, como ya expresé, consideré la posibilidad de haber muerto, y tras estar con dicha fémina, que a la multiorgasmia me llevó, lejos de sentir que no lo estaba, creí aún más en la posibilidad de estarlo, sin embargo, no fue así; no morí, sino que experimenté algo de lo que del otro lado, me espera, gracias a la mujer que, muy gentilmente (si bien, ella también la pasó bien) decidió responder a mis súplicas de pruebas de algo mejor esperándome en alguna parte, al visitarme y traerme algo del sentir de ese plano superior en el que vive, al cual, en algún momento, llegaré.

Luz no tramposa

   Tras unos veinte minutos de estar acostados, uno al lado del otro, mientras nos acariciábamos, nos abrazábamos y nos besábamos, la divinísima mujer color noche, se levantó, agarró su sari y se lo puso.
   Yo me levanté y la llamé:
   -Anandamayi… hermosa...
   Ella se dio vuelta y (en bengalí) me dijo:
   -Vos sos la  madre, el padre, el amigo, el maestro; sos todo en todos; toda forma no es más que TU forma.
   En ese momento volvió a aparecer la misma luz deslumbrante, cerca de la puerta, de la que mi amadora, había emergido, y que, tras hacerlo, había desaparecido; la mujer dio un paso en su dirección, y yo la seguí, pero de inmediato, sin decirme nada, ella posó su mano derecha sobre mi pecho, indicándome así, que debía quedarme de este lado.
   Mientras me sonreía, Anandamayi Ma me tomó de las manos y nos besamos en los labios una vez más; seguidamente dio media vuelta y atravesó la luz que la condujo de vuelta a su lugar de residencia.
   
Sin miedo a los fantasmas

   La siguiente vez que vi a mi compañero Bruno, tras el encuentro que tuve con Andndamayi Ma, le pregunté lo siguiente:
   -¿No notaste nada fuera de lo ordinario, durante el turno nocturno?
   -No… ¿vos sí?
  Entonces me di cuenta de que no había experimentado lo mismo que yo, dado que Anandamayi me había ido a visitar, porque yo, sin advertirlo, la había llamado; le dije:
   -Naaahh… ¿qué voy a notar? Fuera de algún fantasmita que de día, duerme, y de noche, vagabundea, nada.
   -Aaahhh… pero no te asustan esas cosas, ¿o sí?
   -No; hasta te confieso que anhelo más presencias así, porque, como dijo Antonio Porchia: “Quien no llena su mundo de fantasmas, se queda solo”.

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